
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, descartó que la Argentina necesite un financiamiento adicional por parte del organismo y destacó la baja de la pobreza registrada en el país durante una conferencia de prensa realizada este lunes junto al ministro de Economía, Luis Caputo, en el marco de su primera visita al país como titular del FMI. Consultada sobre una eventual ampliación del financiamiento, fue categórica: "No vemos a la Argentina necesitando financiamiento adicional del Fondo. Incluso bajo escenarios adversos, observamos un Gobierno muy comprometido con la reconstrucción de reservas y con una estrategia integral para garantizar el acceso al financiamiento durante 2027".
Georgieva llegó al país este lunes por la mañana, en la primera visita de la máxima autoridad del organismo a la Argentina en ocho años. Fue recibida a las 11.45 por Caputo y por el titular del Banco Central, Santiago Bausili, en la escalinata principal del Ministerio de Economía, donde la conferencia de prensa comenzó pasadas las 13. Posteriormente, el presidente Javier Milei la recibió en Casa Rosada junto al Director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, Nigel Chalk.
La actividad se inició con una breve introducción de Caputo, quien remarcó la relación "excelente" con el Fondo y señaló que la confianza se sostuvo "desde el día 1" con Georgieva. "Esa confianza se fue solidificando con el correr de los meses, afianzándose en los momentos más difíciles", afirmó el ministro.

Durante su exposición, Georgieva remarcó el cambio en la situación del país respecto a años anteriores: "Cuando me convertí en directora gerente del Fondo, la primera reunión que tuve fue sobre la Argentina fue en octubre de 2019. En ese momento, la discusión era si podría mantenerse estable. Hoy la Argentina está en una posición mucho más fuerte como resultado del duro trabajo del Gobierno, de la perseverancia y del sacrificio del pueblo argentino".
La titular del FMI enumeró una serie de indicadores para fundamentar esa evaluación: el pasaje de un déficit primario a un superávit primario, la caída de la inflación desde niveles superiores al 200% hasta el 30% anual, y la compra de reservas por parte del Banco Central por cerca de US$13.000 millones. "El progreso superó las expectativas, aunque todavía queda trabajo por hacer y las reservas deben seguir fortaleciéndose", afirmó. También señaló la mejora en las condiciones financieras: "La confianza de los mercados regresó, los spreads soberanos se redujeron drásticamente: pasaron de alrededor de 1.500 puntos básicos a aproximadamente 400 puntos básicos en la actualidad".
Georgieva destacó además las mejoras en la calificación de la deuda argentina otorgadas por las agencias calificadoras, y remarcó que el Tesoro volvió a emitir deuda en los mercados domésticos, con colocaciones por alrededor de US$5.000 millones y nuevas emisiones previstas. Añadió que, tras dos años consecutivos de caída de la actividad, la economía volvió a crecer.
La baja de la pobreza y el desafío de un crecimiento más equilibrado
Sobre el impacto social de la reducción de la inflación, Georgieva sostuvo: "Cuando baja la inflación, quienes más se benefician son los sectores más vulnerables. Por eso también disminuyó la pobreza, especialmente entre las familias con hijos. Hemos visto una reducción desde niveles cercanos al 50% hasta alrededor del 20%. También observamos buenas perspectivas para la inversión, por ahora, ese dinamismo está concentrado principalmente en petróleo, gas, minería y agricultura".
La titular del FMI reveló además que mantuvo conversaciones con el equipo económico sobre cómo lograr que el crecimiento sea más amplio: "¿Cómo podemos apoyar a la Argentina para mejorar las condiciones financieras, de modo que las pequeñas y medianas empresas y las familias puedan acceder al crédito? ¿Cómo generar más empleo, aumentar el consumo y crear mayores oportunidades para las PyMEs?".
Georgieva reconoció que el país atraviesa una situación "difícil" y compartió una referencia personal a la crisis que vivió Bulgaria en la década de 1990, cuando su madre perdió sus ahorros en un día a raíz de un proceso hiperinflacionario. Tras remarcar que su país logró estabilizarse, abrir su economía e ingresar a la Unión Europea después de ese período, concluyó: "Las transformaciones son difíciles, creo que Argentina puede hacerlo incluso mejor".
Riesgos políticos y sostenibilidad financiera
Consultada por la prensa sobre los riesgos políticos de cara a las elecciones de 2027, Georgieva señaló que "los riesgos siempre están presentes y deben ser administrados", y agregó: "La forma de hacerlo es mediante políticas económicas sólidas y la construcción de colchones financieros permitan enfrentar eventuales shocks".
La funcionaria remarcó que existe un "completo alineamiento" del Gobierno con el objetivo de construir reservas, fortalecer colchones financieros y mantener la disciplina fiscal. "Ese es el camino correcto para atravesar este año, el próximo y los desafíos que puedan venir después. No estoy preocupada por la capacidad de la Argentina para afrontar sus compromisos financieros. El Banco Central continúa acumulando reservas", concluyó.